Turismo que regenera territorios y activa inversión sostenible
“Nuestra ambición es demostrar que se puede tener un modelo de negocio que sea rentable a la misma vez que genere un beneficio neto positivo en los sitios donde operamos.”
Iván X. Eskildsen
Durante su gestión pública, lideró la implementación del Plan Maestro de Turismo Sostenible 2020–2025 y proyectos emblemáticos como el programa de 1,000 km de Senderos, logrando articular inversiones público–privadas, atraer reconocimiento internacional y posicionar a Panamá como referente en turismo de naturaleza. Hoy, desde OGAYA Travel, impulsa un modelo regenerativo que conecta viajeros con territorios rurales e indígenas, integrando bienestar, conservación y cultura ancestral. Su visión combina medición de impacto, gobernanza territorial y la creación de valor compartido, elementos clave para esta edición dedicada a resultados sostenibles, inversión y alianzas de gobernanza.
¿Desde su experiencia pública y privada, cómo evalúa la capacidad del turismo regenerativo para convertirse en un motor de inversión sostenible, generando retornos económicos junto con beneficios ecológicos y sociales? ¿Qué métricas y mecanismos considera imprescindibles para demostrar resultados verificables en esta transición?
El turismo sostenible y regenerativo tiene el potencial de crear riqueza y prosperidad a lo largo y ancho del país como ninguna otra industria. Si bien nuestro país es uno de los más ricos de América Latina según nuestro PIB per cápita, también es uno de los más desiguales (según el índice Gini). El desarrollo turístico sostenible en áreas rurales e indígenas permite inyectar divisas y crear prosperidad, al mismo tiempo que se contribuye a la conservación de sus tesoros naturales y culturales y al empoderamiento de las comunidades locales.

La implementación del Plan Maestro de Turismo Sostenible 2020–2025 y del Programa de 1,000 km de Senderos implicó articular múltiples actores públicos, privados y comunitarios. ¿Cuáles son los aprendizajes más relevantes sobre gobernanza territorial para escalar modelos turísticos sostenibles en destinos emergentes?
El caso de estudio que me parece más interesante compartir es el que fue el proyecto piloto del programa de 1,000 km de Senderos. En El Valle de Antón se “alinearon las estrellas” y se logró una alianza sin precedentes entre los sectores público y privado, donde a través de donaciones de empresas se realizaron mejoras para lanzar “La Ruta de la Caldera”, el conjunto de senderos alrededor del extinto volcán que dio origen al actual valle.

Luego de implementadas las mejoras, capacitando y certificando a más de 30 guías locales, se trajeron tour operadores nacionales, así como también medios de prensa internacional para promocionar el destino para el mercado de turismo de aventura.
Luego de este esfuerzo, uno de los hitos más importantes fue la publicación por parte de National Geographic de La Ruta de la Caldera entre sus “20 de las Aventuras más Increíbles para 2024”, logrando así atención global. También ayudó a que El Valle fuera reconocido por ONU Turismo entre los “Best Tourism Villages” del mundo. Entre otros resultados tangibles que se pueden compartir fue el crecimiento de 146% en el número de visitantes en el sendero de La India Dormida, entre 2021 y 2024, así como también la atracción de más de $20 millones en dos nuevos hoteles de lujo en la zona, creando nuevos empleos y contribuyendo a posicionar el destino en el mercado internacional.
OGAYA Travel impulsa un turismo basado en regeneración, bienestar y sabiduría ancestral. ¿De qué manera esta visión se traduce en estrategias de gobernanza empresarial, indicadores ESG y mecanismos de transparencia que permitan al sector medir el valor generado más allá del componente económico?
En OGAYA Travel nos hemos inspirado en la sabiduría ancestral de los pueblos indígenas para implementar un modelo de negocio que no solo busque ayudar al equilibrio del entorno natural en donde operamos, sino también que busquemos contribuir al bienestar de las comunidades locales, buscando además una relación ganar-ganar con nuestros aliados, proveedores y demás grupos con que nos relacionamos.
Nuestra ambición es demostrar que se puede tener un modelo de negocio que sea rentable a la misma vez que genere un beneficio neto positivo en los sitios donde operamos.
En el contexto de América Latina, donde coexistente biodiversidad, vulnerabilidad climática y oportunidades de inversión verde, ¿qué nuevos modelos de inversión sostenible podrían acelerar la consolidación de destinos regenerativos? ¿Qué rol deberían jugar fondos de impacto, banca pública y organismos multilaterales?
Un modelo de inversión que nos ha inspirado es el llamado modelo TCI – Turismo, Conservación e Investigación, el cual implementó la Dra. Hana Ayala en Panamá a finales de los 1990’s y que tuve la oportunidad de reactivar durante mi gestión como Ministro de Turismo y convertir en la columna vertebral del Plan Maestro de Turismo Sostenible 2020-2025. Dicho modelo propone potenciar las sinergias entre la inyección económica del turismo, la conservación del patrimonio natural y cultural, a la vez que se impulse la investigación científica.
Con el crecimiento vertiginoso de fondos de impacto y el enfoque de organismos multilaterales y la banca pública en contribuir a la conservación de ecosistemas a nivel global y ayudar a mitigar los efectos del cambio climático, existe una oportunidad sin precedentes de apalancar el modelo TCI y acelerar los cambios positivos que se requieren hacia un futuro más sostenible.
Su colaboración con comunidades Guna y proyectos como el Bingandí Learning Center se ha convertido en un referente regional. ¿Qué principios éticos, culturales y de gobernanza considera fundamentales para asegurar que la participación comunitaria sea un eje estructural y no accesorio del turismo sostenible?
Las experiencias que ofrecemos en OGAYA Travel de conexión con la cultura auténtica han sido co-diseñadas con comunidades rurales e indígenas de Panamá.
A través de un proceso de Consentimiento Previo, Libre e Informado, nos acercamos a los líderes de las comunidades, quienes consultan y toman la decisión de manera colectiva, antes de que nosotros ofrezcamos nuestras experiencias al mercado.
En el caso específico del Centro de Atención y Aprendizaje en Bingandi, surgió a través de una alianza con el Congreso de la Cultura Guna. Somos el único operador turístico en Panamá con un convenio firmado con estas autoridades tradicionales, a quienes nos hemos comprometido en apoyar su centro en Bingandi, destinado a enseñar a jóvenes gunas su medicina natural, cantos tradicionales y otras tradiciones ancestrales.

Durante el 2do Encuentro Binacional de Turismo Verde, planteó oportunidades para un corredor turístico regenerativo entre Colombia y Panamá. ¿Qué tipo de alianzas binacionales y transfronterizas considera estratégicas para consolidar ese corredor, y qué marcos regulatorios son esenciales para garantizar su sostenibilidad?
El potencial de este corredor turístico regenerativo se basa en el enorme atractivo natural y cultural de la costa caribeña de Panamá y Colombia. Históricamente ha sido difícil administrar el turismo en la zona fronteriza por los retos de migración irregular; sin embargo, con un trabajo coordinado y colaboración con empresas tour operadoras que puedan filtrar adecuadamente a turistas legítimos, existe la posibilidad de potenciar este desarrollo turístico, minimizando el riesgo de movimientos ilegales en las fronteras.
Para asegurar el éxito de un corredor turístico de este tipo, deben fortalecerse las alianzas entre los gobiernos nacionales, con las autoridades locales, empresas privadas, y las autoridades tradicionales del territorio indígena de Guna Yala.
Uno de los retos principales que enfrenta el destino de San Blas/Guna Yala radica en cómo equilibrar el crecimiento en las zonas más cercanas al acceso por carretera sin afectar la calidad de la experiencia. Por esta razón, el Congreso General Guna tiene interés en que además del turismo de sol y playa, puedan atraer visitantes que busquen experiencias basadas en la riqueza natural y cultural de la zona, extendiendo así su estadía y visitando sitios menos conocidos como lo son las zonas hacia la frontera con Colombia.

Si la región aspira a posicionarse como líder en turismo regenerativo, requiere innovación y medición rigurosa. ¿Qué herramientas tecnológicas, mecanismos de certificación o modelos de datos permitirían monitorear impactos reales en biodiversidad, comunidades y resiliencia climática en destinos turísticos?
Entre los elementos relacionados al turismo sostenible y regenerativo que más se han ido implementando a nivel global está la medición de la huella de carbono de los viajes. De esta manera, un viajero puede minimizar su impacto negativo en el destino que visita, de manera consciente.
En el caso de nuestra empresa OGAYA Travel, uno de los elementos que más nos diferencia como operadores de turismo es que cuando nuestros clientes viajan, un porcentaje del costo total de su viaje va destinado como donación a un proyecto de conservación ambiental o de las culturas ancestrales, gestionado por ONGs o comunidades locales en los sitios que visitan.
De esta forma, el visitante sabe que a través de su viaje tiene la oportunidad de mejorar el destino, a través de proyectos concretos, con resultados medibles. Algunos ejemplos son: un proyecto de construcción de nidos para proteger huevos de tortugas marinas, la siembra/restauración de arrecifes de coral, entre otros.

Después de 12 años estudiando filosofía comparada, su enfoque integrador propone un turismo que transforme a las personas y restaure ecosistemas. ¿Cómo puede este marco conceptual inspirar a los líderes del sector a construir modelos de gobernanza y negocio que prioricen propósito, regeneración y valor a largo plazo?
La evolución de los estilos de liderazgo en nuestro tiempo está llevando cada vez más a reconocer que el propósito y los valores son fundamentales para lograr alcanzar equipos de alto rendimiento. Lo que he podido observar es que el bienestar y la paz mental que resultan en el líder y sus equipos cuando se adoptan estos enfoques es algo universal. Confío en que esto nos ayudará a superar tantos retos complejos que vivimos en este momento histórico.
Factores clave
- Crecimiento de 146% en visitantes al sendero La India Dormida (2021–2024).
- Más de USD 20 millones en nuevas inversiones hoteleras detonadas por el modelo de senderos.
- Convenio único con el Congreso de la Cultura Guna para co-crear experiencias culturales.
- Modelo TCI (Turismo–Conservación–Investigación) como base de inversión regenerativa en Panamá.
La visión de Iván X. Eskildsen demuestra que el turismo regenerativo no es un concepto aspiracional, sino una estrategia capaz de movilizar inversión, reducir brechas y activar valor social, ambiental y cultural de manera simultánea. Su enfoque conecta métricas —como crecimiento de visitantes, atracción de capital y resultados de conservación— con modelos de gobernanza que integran comunidades, autoridades tradicionales y sector privado. Al futuro, propone un liderazgo centrado en propósito y bienestar colectivo, recordándonos que regenerar territorios también significa regenerar la forma en que lideramos.
