Liderando la Transformación hacia un Futuro Sostenible
"La energía y el desarrollo sostenible no es un tema que solo algunos adaptan... Este tema se debe empezar a hablar desde casa"
Maria Priscila Carbaugh
Maria Priscila Carbaugh personifica la convergencia entre el liderazgo visionario y el compromiso con la sostenibilidad global. Como directora de renovaciones de certificaciones de la Asociación de Ingenieros de Energía (AEE) y directora de becas de la Fundación AEE, esta profesional colombiana ha forjado una trayectoria excepcional que combina su formación en comunicaciones y MBA con su pasión por el desarrollo sostenible.
Con más de dos décadas de experiencia y una sólida formación académica que incluye estudios en la Universidad Jorge Tadeo Lozano, Mercer University y Georgia State University, Carbaugh ha establecido un puente fundamental entre la comunicación empresarial y las iniciativas de sostenibilidad. Su expertise multilingüe y su perspectiva multicultural han sido instrumentales en la expansión global de programas de eficiencia energética y en el fomento de la diversidad en el sector.
Sus certificaciones profesionales, incluyendo PMP® y especialización en Climate Leadership y Sustainability, demuestran su compromiso continuo con la excelencia profesional y el desarrollo sostenible. Como directora en la AEE, ha sido instrumental en la modernización de los procesos de certificación y en la expansión de oportunidades educativas a través del programa de becas.
Su liderazgo se caracteriza por un enfoque inclusivo y global, aprovechando su capacidad de comunicarse fluidamente en tres idiomas para construir puentes entre diferentes culturas y comunidades profesionales. A través de su participación en conferencias internacionales como AEE World, ha facilitado conexiones significativas entre profesionales de más de 65 países, promoviendo el intercambio de conocimientos y mejores prácticas en eficiencia energética.
Su visión integra la importancia de la diversidad en el sector energético, especialmente en el empoderamiento de mujeres latinas en posiciones de liderazgo, mientras aboga por un enfoque práctico y accesible hacia la sostenibilidad que comienza en los hogares y se extiende a las comunidades globales.
En esta entrevista exclusiva con Factor de Éxito Atlanta, Carbaugh comparte su visión sobre el futuro de la transición energética, el papel crucial de la diversidad en la innovación sostenible y la importancia de la educación en el desarrollo de soluciones energéticas del futuro.
Como líder en el campo de la eficiencia energética, ¿cuál considera que es el mayor desafío que enfrentan las organizaciones en la actualidad para implementar prácticas sostenibles?
Hay muchos desafíos legales y socioeconómicos que usualmente obstaculizan las prácticas de desarrollo sostenible en cualquier tipo de organización a nivel mundial. Uno de los mayores es la falta de legislación por parte de algunos países para regular los reportes ESG (que son las medidas reales de factores ambientales, sociales y de gobierno corporativo) como propósito agregado al comercial de cualquier tipo de organización.
Por ahora, la gran mayoría de reportes ESG disponibles son hechos a voluntad propia o para cumplir con reglamentos de transacciones corporativas como parte de la declaración y clasificación de alcances de emisiones de efecto invernadero que se producen en las cadenas de valor. A esto se le conoce en inglés como “Scope” 1, 2, o 3. Otro de los inconvenientes es contar con expertos en la materia que lleven a cabo estos propósitos.
Desde su perspectiva como directora de renovaciones de certificaciones de la AEE, ¿cómo ha evolucionado el perfil del profesional en energía durante la última década?
Ha evolucionado muchísimo ya que los reportes mandatorios de ESG en varios países y en sendas organizaciones ha incrementado el número de proyectos de eficiencia energética, no sólo por el ahorro de energía que se produce o, el retorno de inversión de dinero de la implementación de estos. El cambio avanzado de la tecnología que permite la implementación, manejo y reportes en tiempo real de el estado de las maquinarias, o sistemas, que, al mismo tiempo, pueden ser vistos en cualquier parte del planeta o ser compartidos con otros departamentos o compañías como parte de la colaboración global en este esfuerzo, son parte fundamental del cambio global.
El profesional del campo energético actual no es sólo aquel que hace los cálculos adecuados, sino que tiene que adaptarse rápidamente a tecnologías y/o métricas que evolucionan a pasos agigantados. Estos profesionales deben tener una válida experiencia técnica, con experiencia de campo, sumada a una fluida capacidad digital que le permita navegar y remediar los obstáculos encontrados en sus metas de alcanzar bajos o nulos reportes de emisiones, mientras se ejerce la transición a energías más limpias o renovables.
La educación ha sido un pilar fundamental en su desarrollo profesional. ¿Qué consejo daría a los jóvenes profesionales que desean desarrollarse en el campo de la sostenibilidad y la eficiencia energética?
Que la energía y el desarrollo sostenible son parte fundamental de cualquier sector, no es específico a la rama de la ingeniería, ya que esto tiene vertientes y consecuencias de tipo legal, administrativo, financiero, de seguros, tecnológicas, médicos y muchos más.
Este tipo de conocimiento ya se está implementando desde estudios primarios, y secundarios en Estados Unidos, porque de estos estudios e implementaciones dependemos todos quienes vivimos en este planeta. Los esfuerzos ya no son sólo vistos a futuro, sino en el presente para
permitir un futuro sostenible y viable para todos.
Hay muchos desafíos legales y socioeconómicos que usualmente obstaculizan las prácticas de desarrollo sostenible en cualquier tipo de organización a nivel mundial. Uno de los mayores es la falta de legislación por parte de algunos países para regular los reportes ESG (que son las medidas reales de factores ambientales, sociales y de gobierno corporativo) como propósito agregado al comercial de cualquier tipo de organización.
Por ahora, la gran mayoría de reportes ESG disponibles son hechos a voluntad propia o para cumplir con reglamentos de transacciones corporativas como parte de la declaración y clasificación de alcances de emisiones de efecto invernadero que se producen en las cadenas de valor. A esto se le conoce en inglés como “Scope” 1, 2, o 3. Otro de los inconvenientes es contar con expertos en la materia que lleven a cabo estos propósitos.
Desde su perspectiva como directora de renovaciones de certificaciones de la AEE, ¿cómo ha evolucionado el perfil del profesional en energía durante la última década?
Ha evolucionado muchísimo ya que los reportes mandatorios de ESG en varios países y en sendas organizaciones ha incrementado el número de proyectos de eficiencia energética, no sólo por el ahorro de energía que se produce o, el retorno de inversión de dinero de la implementación de estos. El cambio avanzado de la tecnología que permite la implementación, manejo y reportes en tiempo real de el estado de las maquinarias, o sistemas, que, al mismo tiempo, pueden ser vistos en cualquier parte del planeta o ser compartidos con otros departamentos o compañías como parte de la colaboración global en este esfuerzo, son parte fundamental del cambio global.
El profesional del campo energético actual no es sólo aquel que hace los cálculos adecuados, sino que tiene que adaptarse rápidamente a tecnologías y/o métricas que evolucionan a pasos agigantados. Estos profesionales deben tener una válida experiencia técnica, con experiencia de campo, sumada a una fluida capacidad digital que le permita navegar y remediar los obstáculos encontrados en sus metas de alcanzar bajos o nulos reportes de emisiones, mientras se ejerce la transición a energías más limpias o renovables.
La educación ha sido un pilar fundamental en su desarrollo profesional. ¿Qué consejo daría a los jóvenes profesionales que desean desarrollarse en el campo de la sostenibilidad y la eficiencia energética?
Que la energía y el desarrollo sostenible son parte fundamental de cualquier sector, no es específico a la rama de la ingeniería, ya que esto tiene vertientes y consecuencias de tipo legal, administrativo, financiero, de seguros, tecnológicas, médicos y muchos más.
Este tipo de conocimiento ya se está implementando desde estudios primarios, y secundarios en Estados Unidos, porque de estos estudios e implementaciones dependemos todos quienes vivimos en este planeta. Los esfuerzos ya no son sólo vistos a futuro, sino en el presente para
permitir un futuro sostenible y viable para todos.

Como directora del programa de becas de la Fundación AEE, ¿cuál ha sido el impacto más significativo que ha observado en los beneficiarios de estas becas?
He podido ser testigo de muchos impactos positivos en los becarios de este programa. Por ejemplo, que una estudiante de ingeniería pueda terminar sus estudios en países donde no sólo los programas de ingeniería no cuenten con muchas mujeres, sino que los mismos padres o sus familiares no las apoyen porque en ciertos círculos, las mujeres no deben prepararse profesionalmente y siguen desafiando estigmas de desigualdad de género en pleno siglo XXI.
Me alegra que la brecha de diferencia de géneros entre los postulantes de nuestras becas se ha ido acortando y cada año vemos como el porcentaje de mujeres incrementa para este fin.
Con su experiencia internacional y multilingüe, ¿cómo influye la diversidad cultural en eldesarrollo de soluciones globales para la sostenibilidad?
La diversidad cultural es un hecho en cualquier esquina del mundo, la inclusión es la tarea que todos tenemos para poder generar soluciones de vasto impacto con un sentido positivo en esta meta común de alcanzar niveles de desarrollo sostenible.
El hecho de poder hablar en tres idiomas, y el haber viajado a diferentes países, me permite actuar e interactuar a cualquier nivel profesional, o personal, con todos aquellos con quienes he tenido el honor de conocer en este gremio.
Cada año la AEE realiza una conferencia mundial que se llama AEE World, donde tenemos el honor y el privilegio de contar con la presencia de líderes y prospectos en este campo. Este año, por ejemplo, contamos con la presencia de asistentes provenientes de más de 65 países; es maravilloso poder oír sus historias, de saber cuales son sus obstáculos, o de ver y aprender de aquellos quienes han podido encontrar soluciones a estos problemas, o inclusive creando espacios de colaboración para lograr sus objetivos profesionales.

¿Qué papel juega Atlanta como hub de innovación en el desarrollo de iniciativas de sostenibilidad y eficiencia energética?
Atlanta cuenta con maravillosas instituciones educativas y de investigación en este sentido como Georgia Tech, Emory, y Georgia State University (mi Alma-Mater) que en colaboración no sólo con grandes compañías tecnológicas (Amazon, Google, Microsoft, etc.) sino con entidades gubernamentales y organizaciones sin ánimo de lucro como lo es AEE, GBCI, y ASHRAE entre otros.
La ciudad de Atlanta como tal, es una de las líderes a nivel nacional en establecer y demostrar su compromiso hacia estas iniciativas como lo es el “Clean Energy Plan”, donde se establecen políticas de incentivación a esfuerzos centrados a la eficiencia energética, la adopción e implementación de sistemas que utilizan energías renovables, y la eficacia de estos en las
nuevas construcciones.
Desde su posición en la AEE, ¿cómo visualiza el futuro de la transición energética en las Américas durante los próximos cinco años?
Yo diría que en estos próximos cinco años vamos a ver una gran cantidad de compañías e incluso a nivel residencial, con adaptación de sistemas solares, baterías de resguardo, geotérmicos, hidroeléctrica, y eólicos por la gran demanda de sostenimiento y, que cada día los precios de los costos de implementación de estas tecnologías se van reduciendo.
De igual manera, creería que en pro de mantener seguros los sistemas de abastecimiento y distribución de energía, se van a ver más proyectos de “microgrids” o sistemas de generación de energía de manera independiente de las grandes redes actuales.
Esto no sólo se ha establecido que aminora los costos de transmisión, que también son más seguras o resilientes a ataques cibernéticos; además es la mejor opción para lugares remotos.
No solamente contribuye con el factor energético, pero el de comunicaciones también y esto es vital para cualquier comunidad.
El único percance que creo que seguirá constante es la falta de legislación sobre la transición energética en algunos países, o que no haya compatibilidad o cooperación de países en la misma región que incentiven las inversiones en proyectos de energías limpias o renovables.

¿Cuál considera que es el rol de la mujer latina en posiciones de liderazgo dentro del sector energético y de sostenibilidad?
La mujer latina siempre ha sido destacada por sus roles de liderazgo, desde el ambiente familiar. Como mencioné anteriormente, cada día la brecha de género en posiciones de liderazgo en sectores de tecnología, e ingeniería se ha ido cerrando y es un hecho que seguiremos siendo partícipes en la toma de decisiones necesarias para generar los cambios que aseguren nuestra supervivencia como especie en este planeta.
Con su background en comunicaciones y su actual rol en energía, ¿cómo podemos mejorar la comunicación sobre temas de sostenibilidad para generar mayor impacto en la sociedad?
Una gran pregunta.
La energía y el desarrollo sostenible no es un tema que solo algunos adaptan, que sea tema de protesta pública, o que sea el lema de campaña de celebridades famosas o de políticos.
Este tema se debe empezar a hablar desde casa; donde se hable de apagar las bombillas cuando no haya nadie en una habitación, el ahorrar agua a la hora de bañarse, lavar los platos, o hacer las rutinas de limpieza general.
Que, a la hora de adquirir cualquier electrodoméstico, que se fijen en qué tipo de energía usa, cuantos vatios o metros cúbicos usa, o si se puede regular como en el caso de los
termostatos residenciales.
Las medidas en casa son fácilmente implementadas en las escuelas o en los sitios de trabajo cualquiera que este sea, y poco a poco estas medidas se van implementando al punto donde sea regla general de comportamiento en sociedad.
¿Qué mensaje le gustaría compartir con los lectores de Factor de Éxito Atlanta sobre el liderazgo y la sostenibilidad en el contexto actual?
Que el manejo de energía, iniciativas de desarrollo sostenible, y ciudades inteligentes son la respuesta necesaria y actual para alcanzar el equilibrio en nuestros entornos.
La gente se preocupa porque las nuevas tecnologías como la inteligencia artificial y la robótica están desplazando puestos de trabajo, pero si se fijan bien, el problema radica también en la falta de actualización de conocimientos y, la falta de criterio para saber que estas son simplemente herramientas de tecnología que harán más fáciles nuestros trabajos.
La demanda de trabajos en los campos de la energía, desarrollo sostenible y similares ha ido en aumento y probablemente se disparará en todas las regiones del mundo en los próximos 5 a 10 años.
Si no se cuenta con la educación necesaria para ingresar a este campo (hay muchas soluciones de educación que provee el gobierno de Estados Unidos (como el Departamento de Energía) para capacitar a los próximos auditores energéticos, los nuevos instaladores o proveedores de servicios de mantenimiento de paneles solares, o molinos de viento), sin lugar a dudas el desempleo es un factor inevitable.
En estos campos hay una demanda de contadores, analistas de datos, gentes de proyectos, ingenieros, en fin. Hay un sinnúmero de oportunidades en estos campos, y se necesita con urgencia capital humano calificado.
Las oportunidades están disponibles, es cuestión de encontrar las herramientas necesarias para tomar un nuevo rumbo laboral que nos ayude a todos a seguir siendo parte orgánica de este planeta.
La conversación con Maria Priscila Carbaugh revela no solo su profundo conocimiento del sector energético, sino también su compromiso inquebrantable con la formación de líderes en sostenibilidad. Su visión integradora, que combina experiencia técnica con sensibilidad social, representa el tipo de liderazgo que el mundo necesita para enfrentar los desafíos ambientales del siglo XXI. A través de su trabajo en la AEE, continúa inspirando y facilitando el camino para la próxima generación de profesionales comprometidos con un futuro más sostenible y equitativo.