Votaciones inteligentes en empresas familiares

El consejo de familia se convierte con el paso del tiempo en el órgano rector de las familias empresariales y el manejo de su legado, a veces incluso desde el primer día. Y por eso uno de sus principales retos es encontrar un método adecuado para tomar las mejores decisiones, tanto para la familia como para la organización, y establecer una reglas y procesos claros que permitan la eficiencia del sistema.

Obviamente, cada familia encuentra su propia manera de hacerlo, pero por la experiencia acumulada a lo largo de todos estos años podemos resumirles las vías normalmente usadas y cómo llegar a perfeccionarlas. 

Votar, sin embargo, no siempre parece un enfoque justo para todos, porque la mayoría de las veces hay un ganador y un perdedor, a menos que el voto sea unánime. Las familias pueden minimizar los conflictos potenciales eligiendo la técnica de votación adecuada para cada situación. 

A continuación se presentan varios métodos que promueven la toma de decisiones en forma reflexiva y la construcción de confianza y consensos, para una mejor aceptación de los resultados. 

8 técnicas válidas 

Estas técnicas pueden usarse de forma independiente o combinarse, según las necesidades de cada familia o negocio.

Votación por Consenso
Construir consenso requiere esfuerzo, pero puede valer la pena. No se trata de encerrar a todos en una sala hasta que estén de acuerdo (aunque confieso que algunas veces nos ha tocado hacerlo), sino de promover una discusión estructurada para identificar la postura de los interesados sobre un tema. Los interesados suelen agruparse en cinco categorías:

  • Totalmente de acuerdo
  • Buena idea, con algunas sugerencias
  • Apoyo – “Puedo vivir con esto”
  • Serias preocupaciones – Se necesita alguna modificación
  • Definitivo no – Debo bloquearlo

Los primeros tres grupos son considerados "por encima de la línea", lo que indica que pueden avanzar. Los grupos cuarto y quinto están "por debajo de la línea", lo que significa que bloquean el avance a menos que se realicen cambios.

Aquellos "por debajo de la línea" tienen la responsabilidad de sugerir los cambios necesarios para estar de acuerdo. Esto permite a los disidentes expresar sus opiniones, evitando conflictos y enfocándose en comprender qué cambios les permitirían avanzar. Este enfoque fomenta la resolución creativa de problemas y la colaboración.

Votación de Sondeo
Una votación rápida e informal para hacer un primer sondeo consigue evaluar el sentimiento general del grupo antes de una votación formal. Ayuda a identificar posibles obstáculos y áreas que requieren más discusión, reduciendo el riesgo de votaciones formales que podrían dividir al grupo familiar.

Votación Anónima
La votación anónima permite a los participantes expresar sus opiniones sin temor a ser juzgados. Los votos se recogen de forma confidencial y los resultados los cuenta una persona de confianza, promoviendo honestidad y transparencia. Sin embargo, este ejercicio algunas veces deja un sentimiento o un ambiente de desconfianza y una percepción de falta previa de buena comunicación entre los miembros familiares.

Votación Más Inclusiva
Cuando la toma de decisiones recae en un pequeño grupo, como una Junta Directiva o un comité de familia, expandir el voto para incluir a un grupo más amplio puede mejorar la credibilidad y aceptación, comprometiendo a todos en no compartir el resultado ni sus consecuencias.

Votación Fraccionada
Para cuestiones complejas o divisivas, puede ser útil dividir la decisión en partes más pequeñas. Este enfoque logra que los interesados alcancen un consenso sobre elementos individuales de un problema mayor, lo cual puede reducir tensiones y aumentar la confianza. Este tipo de método lo vemos muy frecuente en los congresos o asambleas de parlamentarios a la hora de tratar de pasar una ley. La van aprobando por partes. Curiosamente, lo hemos utilizado con éxito por lo general para finalizar un protocolo de familia dentro de una familia numerosa.

Decisiones con Límite de Tiempo
Este método permite que una decisión entre en vigor por un periodo limitado, después del cual debe ser reevaluada. Si resulta efectiva, puede ser reafirmada en otra votación; si no, el grupo puede ajustarla o abandonarla. Este enfoque fomenta la experimentación y la flexibilidad y generalmente se aplica cuando el nivel de implementación de los acuerdos se ha realizado de manera muy pobre o ineficiente. El experimentar en algún caso permite a la familia entender qué le funciona mejor para luego legislar.

Votación de Super-mayoría
Para decisiones importantes, una mayoría simple puede no ser suficiente. La votación de super-mayoría requiere un umbral más alto —como un 70% o 75% de aprobación—. A esto se le suele llamar mayorías calificadas en los regímenes parlamentarios. Con este nivel de respaldo se asegura que las decisiones cuenten con un apoyo amplio y un mayor compromiso de cumplimiento ante lo que finalmente se termina pactando.

Votación de Elección por Rango
La votación por rango es ideal cuando hay múltiples opciones. Los votantes ordenan sus preferencias y, si ninguna opción recibe más del 50% de los votos en primera elección, la opción con menos votos se elimina, y los votos restantes se reasignan. Esto minimiza la influencia de opciones que podrían desviar votos y asegura que la decisión final tenga un amplio apoyo. 

¿Cómo romper un empate?
Estas técnicas también son útiles para romper un empate o estancamiento. Por ejemplo, una junta directiva puede abrir un voto de desempate a un grupo más amplio o establecer un límite de tiempo para la decisión. El ejemplo más común es darle al presidente un doble voto o tener un voto de un externo previamente nombrado.

La oportunidad y el ambiente de una votación pueden afectar su resultado. Evite realizar votaciones en momentos de tensión familiar y, en caso de que esto último resulte imposible, considere usar lugares neutrales o métodos electrónicos donde no se ven los votantes.

¿Cómo construir confianza y consensos?
Aunque votar puede crear divisiones, estos procesos son necesarios y acordar las técnicas de votación adecuada previamente ayuda a garantizar que todos los miembros de familia se sientan tratados de manera justa y estén dispuestos a aceptar el resultado de una mejor manera.

Si estos procesos están bien diseñados construyen confianza, reducen potenciales conflictos y facilitan la toma de decisiones de una forma mejor fundamentada, dando un adecuado ejemplo a los miembros de la familia de cómo se pueden lograr acuerdos a través de comunicaciones sanas y más adecuadas a las necesidades de cada familia.

Fuente

Raúl Serebrenik