El poder del valor compartido entre el sector privado, sociedad y gobierno

En América Latina, una región marcada por contrastes profundos y desafíos persistentes, el concepto de valor compartido emerge como una poderosa herramienta para transformar la relación entre el sector privado, el gobierno y la sociedad civil. No se trata solo de hacer negocios con responsabilidad, sino de hacer del impacto social una parte integral del modelo de negocio.

Cuando hablamos del concepto de “valor compartido”, nos referimos a que las actividades habituales de la empresa se vinculen orgánicamente con una meta de la sociedad en la que dicha compañía se desarrolla. Así se producen sinergias más fluidas, comprometidas y con más capacidad de acción. Este enfoque va más allá de la responsabilidad social corporativa tradicional, integrando el impacto social directamente en el modelo de negocio.

Para que el valor compartido sea efectivo, debe construirse sobre alianzas estratégicas: 

El sector privado tiene la capacidad de innovar, escalar soluciones y generar empleo. Cuando sus estrategias incluyen objetivos sociales, el impacto se multiplica.
El gobierno puede facilitar este proceso mediante políticas públicas que incentiven la inversión responsable y la colaboración multisectorial.
La sociedad civil aporta legitimidad, conocimiento local y una visión crítica que garantiza que las soluciones sean inclusivas y sostenibles.
En América Latina, el valor compartido no es solo deseable, es urgente. La informalidad laboral, el cambio climático, la exclusión digital y la falta de acceso a servicios básicos son retos que requieren respuestas conjuntas. Afortunadamente, también hay señales esperanzadoras: una juventud emprendedora, avances en digitalización y una creciente conciencia sobre el rol social de las empresas.

Como profesionales de la comunicación, tenemos la responsabilidad de darle voz al propósito. Las narrativas que conectan el negocio con el impacto social no solo fortalecen la reputación corporativa, sino que también inspiran confianza y movilizan alianzas. La gestión estratégica de stakeholders, la transparencia y el storytelling auténtico son herramientas clave para construir puentes entre sectores. 

Nuestra experiencia en República Dominicana

La misión de Pernod Ricard es clara: promover la magia de las conexiones humanas, que nuestros consumidores puedan vivir experiencias especiales y únicas con sus amigos y familiares, y disfruten nuestras marcas con responsabilidad y sin excesos. En fin, ser Creadores de Convivialidad. 

Luchamos activamente, desarrollando acciones concretas para combatir el consumo nocivo del alcohol y concretando alianzas estratégicas con diferentes actores para lograr un cambio real, incluyendo iniciativas importantes como para prevenir la conducción bajo los efectos del alcohol. 

Pernod Ricard ha transcurrido una trayectoria desde hace 10 años, trabajando de la mano con el gobierno de República Dominicana para impulsar iniciativas que promuevan la responsabilidad ante el consumo de las bebidas alcohólicas.  

En mayo 2021, lanzamos el Programa de Entrenamiento sobre Conducción y Sobriedad (Autosobriety) con el fin compartido de apoyar a reducir las lesiones y muertes por accidentes de tránsito relacionados con conductores bajo la influencia del alcohol en la República Dominicana, incluyendo la concientización y sensibilización de la población para incrementar su percepción de riesgo en las vías. 

Esta iniciativa esta alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (3.6) y las Metas Mundiales de Desempeño en Seguridad Vial para reducir a la mitad el número de decesos y lesionados por accidentes de tránsito para el 2030.  

Con esta y otras iniciativas se han realizado a la fecha más de 2,000 entrenamientos, lo que se traduce en más de 5 mil beneficiarios. 

Este valor compartido se ha logrado por la clase de sinergia que indicábamos al principio. En este caso, a través de una alianza tripartita público-privada entre el INTRANT, el Instituto de las Naciones Unidas para la Formación y la Investigación (UNITAR) y Pernod Ricard. En este mismo sentido, hemos reafirmado nuestro compromiso de trabajar de la mano con el gobierno dominicano y otros actores de la sociedad civil, al firmar el Pacto Nacional para la Seguridad Vial impulsado por el presidente de la República, Luis Abinader Corona. 

Resulta muy satisfactorio para una empresa poder enlazar su quehacer diario con iniciativas de provecho para el país. El valor compartido no es una tendencia pasajera. Es una nueva forma de entender el desarrollo, donde el éxito empresarial y el bienestar social no compiten, sino que se potencian mutuamente.

Fuente

Francesca Ortiz