Equidad que acelera resultados en la transición energética

Como viceministra, esposa y madre, sostengo mi liderazgo en la empatía y la colaboración. Tomo decisiones desde la participación activa de mi equipo y promuevo un entorno inclusivo donde todas las voces cuentan, porque esa manera de trabajar mejora la calidad de las soluciones y fortalece la ejecución.

Uno de mis logros más significativos ha sido poner en marcha el programa Cocinas Limpias, promoviendo el uso de tecnologías limpias en sustitución de fogones de leña. En 2025 impactamos a más de 650 familias, mejorando su calidad de vida, aportando a la sostenibilidad ambiental y empoderando a las mujeres, al liberar tiempo para actividades productivas y para su vida familiar. Para mí, la equidad genera valor cuando se traduce en mejoras concretas y medibles en la vida de las personas.

En escenarios complejos, he sido consistente con tres ejes: analizar la situación, sostener un diálogo abierto con las partes interesadas o afectadas, e identificar y acordar acciones que mitiguen los efectos. Esa disciplina no solo restablece la confianza; también protege la reputación después de una crisis. En paralelo, he impulsado la transformación de la estructura de apoyo del viceministerio integrando talentos jóvenes, sin distinción de género y con foco en capacidades y potencial. En apenas un año y pocos meses, ese enfoque se refleja en hitos como más de 650 kits de cocinas limpias entregadas, el lanzamiento del proyecto de alumbrado público eficiente para más de 250,000 puntos a nivel nacional, la primera certificación nacional de un gestor energético y la actualización del factor de emisiones de CO₂ del SENI.