Una visión renovable para República Dominicana
La transición energética no es una amenaza, es una oportunidad histórica
Alfonso Rodríguez
Estas palabras de Alfonso Rodríguez resumen la visión transformadora que impulsa el sector de energías renovables en República Dominicana. Como presidente de la Asociación para el Fomento de las Energías Renovables (ASOFER) y CEO de Soventix Caribbean, Alfonso Rodríguez lidera los esfuerzos para revolucionar el panorama energético dominicano. ASOFER, que agrupa a empresas y profesionales del sector, se ha convertido en un catalizador fundamental para la modernización del sistema eléctrico nacional y la promoción de tecnologías sostenibles.
Rodríguez aborda los principales aspectos del sector, destacando el papel crucial de las nuevas tecnologías como los sistemas de almacenamiento con baterías (BESS) y el potencial extraordinario que tiene República Dominicana para convertirse en un referente regional en materia de energías renovables. Su visión integra no solo la expansión de fuentes limpias, sino también la creación de un sistema eléctrico más robusto, flexible y preparado para el futuro.
¿Cómo evalúa el actual panorama de las energías renovables en República Dominicana y qué papel juega ASOFER en su desarrollo?
El panorama de las energías renovables en la República Dominicana es dinámico y lleno de potencial. Gracias al trabajo del sector privado, de la Comisión Nacional de Energía y la Superintendencia de Electricidad hemos visto un crecimiento sostenido en la instalación de proyectos solares y eólicos, lo cual es alentador. Este crecimiento también ha puesto en evidencia la necesidad de priorizar un sistema eléctrico y una normativa más flexible, que permita aprovechar la tecnología disponible hoy en día para promover un sistema eléctrico más confiable y sostenible.
ASOFER está desempeñando un papel fundamental como catalizador del cambio. Promovemos no solo la expansión de las renovables, sino también la modernización del sistema eléctrico, incluyendo la adopción de tecnologías como los sistemas de almacenamiento con baterías (BESS o Battery Energy Storage System), que permiten una integración más eficiente y confiable de estas fuentes. De esta forma el país va a poder cumplir con sus compromisos de desarrollo de energías renovables y superarlos, favoreciendo más y mejor energía, hoy.
¿Cuáles son los principales desafíos y oportunidades que enfrenta el sector de energías renovables en el país, y cómo están trabajando para superarlos?
Uno de los principales desafíos es el choque de intereses entre las energías renovables y las plantas térmicas tradicionales, especialmente en un sistema poco flexible. Las renovables, al tener costos marginales cercanos a cero, desplazan a las térmicas en la operación diaria, lo que genera tensiones en el mercado eléctrico.
Además, la intermitencia de las fuentes renovables plantea retos para la estabilidad del sistema, especialmente cuando no se cuenta con procedimientos que faciliten un pronóstico adecuado de generación de energía solar y eólica, no hay proyectos operativos de sistemas de almacenamiento o una red suficientemente robusta, más anillada en alta y muy alta tensión.
Pero aquí es donde surgen grandes oportunidades: los sistemas BESS (Battery Energy Storage System) están revolucionando la forma en que operan los sistemas eléctricos en todo el mundo. Países como Australia o Estados Unidos ya han demostrado que con almacenamiento adecuado, se puede alcanzar una penetración renovable superior al 50% sin comprometer la confiabilidad del sistema. En California, por ejemplo, los BESS (o Battery Energy Storage System) han permitido desplazar generación fósil en horas pico, reduciendo costos y emisiones.
Desde ASOFER creemos firmemente en que la República Dominicana se merece el futuro más sostenible y competitivo posible y para ello estamos impulsando activamente la adopción de estas tecnologías, promoviendo marcos regulatorios que incentiven su implementación y facilitando el diálogo técnico entre los actores del sector.
En términos de inversiones y desarrollo de proyectos, ¿qué potencial ven para el crecimiento del sector renovable en los próximos años?
El potencial es enorme y debe ser una prioridad poder materializarlo. La República Dominicana cuenta con un recurso solar excepcional y zonas con gran potencial eólico. Por el otro lado, el país tiene una demanda insaciable de energía, gracias al crecimiento económico existente y el desarrollo de la industria digital y nuevos modelos productivos de cercanía a los EEUU (nearshoring). Si se habilitan las condiciones adecuadas, incluyendo la expansión de la red y la incorporación de almacenamiento, podríamos duplicar o incluso triplicar la capacidad renovable instalada en menos de una década.
Los sistemas BESS no solo permiten una mayor penetración renovable, sino que también mejoran la rentabilidad de los proyectos al permitir la venta de energía en horas de mayor valor, así como la provisión de servicios a la red en condiciones muy competitivas (servicios de regulación, arranque en negro, grid forming, etc). Esto está atrayendo el interés de inversionistas nacionales e internacionales que buscan mercados emergentes con visión de futuro.
Adicionalmente, la industria dominicana hoy tiene la oportunidad de jugar un rol activo y de liderazgo en este escenario, promoviendo más sistemas de energías renovables para su autoconsumo, la instalación de sistemas de almacenamiento para optimizar su estructura de costos energéticos y promover un mayor consumo renovable y estable. El país no necesita sufrir una catástrofe como Puerto Rico para promover una mayor resiliencia, sostenibilidad e independencia energética, puede acelerar esa ruta simplemente porque es la mejor opción posible por economía, estrategia y seguridad.
¿Cómo está contribuyendo ASOFER a la transformación del mix energético nacional y al cumplimiento de los objetivos de sostenibilidad del país?
ASOFER está comprometida con una transformación profunda del sistema energético dominicano. No solo promovemos más proyectos renovables, sino que también abogamos por un mix energético moderno, flexible y resiliente. Dentro de la asociación contamos con ingenieros, abogados, empresarios, generadores de electricidad 100% renovable, bancos, la academia… un sinfín de actores clave que trabajan arduamente para lograr:
- Propuestas regulatorias para facilitar la integración de más energía renovable, sistemas BESS y otras tecnologías y reglamentos que faciliten tener un sistema eléctrico más flexible.
- Capacitación técnica sobre operación de sistemas con alta penetración renovable.
- Alianzas internacionales para traer experiencias exitosas de otros países a nuestro contexto local.
- Nuestro objetivo es que la República Dominicana no solo cumpla sus metas de sostenibilidad, sino que se convierta en un referente regional en transición energética. Porque juntos, llegamos más lejos.
¿Qué mensaje le gustaría compartir con los actores del sector energético sobre la importancia de apostar por las energías renovables?
La transición energética no es una amenaza, es una oportunidad histórica. Las energías renovables, combinadas con almacenamiento y digitalización, pueden ofrecernos un sistema más limpio, más barato y más confiable. Tal y como muchos otros países están logrando hoy en día. Debemos aprender de los líderes e invitamos a todos los actores: generadores, distribuidores, reguladores, inversionistas y consumidores, a ver esta transformación como un proyecto país.
Las energías renovables representan una vía estratégica para fortalecer la seguridad energética del país, ya que reducen significativamente la dependencia de combustibles fósiles importados, cuyos precios y disponibilidad están sujetos a crisis internacionales, conflictos geopolíticos y tensiones comerciales. Al apostar por fuentes locales como el sol y el viento, la República Dominicana puede blindarse ante la volatilidad del mercado global, asegurar un suministro más estable y predecible, y proteger su economía de las fluctuaciones externas que históricamente han impactado el costo de la energía y la balanza comercial.
La República Dominicana se lo merece. La experiencia internacional nos demuestra que es posible lograr una alta penetración renovable sin sacrificar confiabilidad ni competitividad. Con visión, colaboración y voluntad, podemos construir un sistema energético dominicano del siglo XXI