México escala posiciones en equidad de género corporativa y se consolida en el Top 10 global

México está dando pasos firmes hacia una mayor inclusión de mujeres en la alta dirección. Según el informe Women in Business 2025 de Grant Thornton, el país alcanzó este año un 38.9% de representación femenina en cargos ejecutivos, ubicándose como la sexta economía del mundo con mayor participación de mujeres en la toma de decisiones empresariales.

El crecimiento ha sido constante en los últimos años: 36.2% en 2024, 38.0% en 2023 y 32.6% en 2022. Sin embargo, la meta de alcanzar la paridad de género plena aún parece distante. De acuerdo con el estudio, si se mantiene el ritmo actual, se proyecta que la igualdad en puestos de liderazgo empresarial llegará recién en 2051.

“Es alentador ver avances, pero 2051 es una fecha que debemos adelantar. Necesitamos acelerar el paso con políticas concretas que fortalezcan el liderazgo femenino desde hoy”, afirma Alondra de la Garza, vocera de Grant Thornton México.

Transparencia y roles clave

Uno de los indicadores positivos que destaca el informe es la creciente transparencia de las organizaciones mexicanas respecto al equilibrio de género: el 74.2% de las empresas declara públicamente la composición de sus equipos ejecutivos. Este dato refleja no solo un mayor compromiso, sino también una apertura a ser evaluadas por clientes, inversionistas y la sociedad.

Los roles más ocupados por mujeres en la alta dirección son:

Directora de Recursos Humanos – 48.3%

Directora Financiera (CFO) – 47.2%

Directora de Marketing (CMO) – 37.1%

Además, un 40.4% de las empresas reportó un aumento en la participación femenina durante el último año, y ninguna señaló una reducción, lo que refuerza la dirección positiva del cambio.

Diversidad: una ventaja competitiva

Más allá de los números, el liderazgo femenino está comenzando a percibirse no solo como una cuestión de equidad, sino como una estrategia para fortalecer la competitividad y la innovación. “Las compañías que abren espacio a mujeres en la alta dirección están mejor preparadas para enfrentar los desafíos del mercado actual”, señala De la Garza.

En un contexto empresarial en constante transformación, la diversidad permite adaptarse más rápido, entender mejor a los clientes y construir culturas organizacionales más resilientes.

Los nuevos impulsores del cambio

El estudio revela que la presión para acelerar la equidad no proviene únicamente de dentro de las organizaciones. Hoy, son también los actores externos quienes elevan los estándares:

33.7% de las empresas ha recibido solicitudes de sus clientes actuales para informar sobre su balance de género.

25.8% recibió solicitudes similares por parte de potenciales clientes.

21.3% dijo haber sido interpelada por inversionistas.

Estas cifras indican que la equidad de género está dejando de ser una iniciativa interna para convertirse en un factor decisivo de reputación y de relaciones comerciales.

Acciones clave para cerrar la brecha

Para no esperar hasta 2051, Grant Thornton propone tres estrategias que pueden acelerar el progreso hacia la paridad:

Establecer metas concretas y medibles sobre la representación femenina en la alta dirección.

Fomentar programas de mentoría y redes de apoyo que impulsen el desarrollo profesional de las mujeres a lo largo de sus carreras.

Exigir criterios de equidad también a aliados y proveedores, promoviendo una cadena de valor más inclusiva.

“La igualdad de oportunidades es también una apuesta de negocio. Empresas más diversas son, al final del día, empresas más fuertes”, concluye Alondra de la Garza.