“Una red no se construye con tarjetas de presentación, se construye con confianza”

Empoderar financieramente a mujeres es abrir camino hacia una economía más justa e inclusiva

                                                                            María “Mayte” Vinces Peck

María “Mayte” Vinces Peck es una de esas líderes que construyen puentes donde antes había muros. Su trayectoria en el mundo empresarial y social refleja una profunda vocación de servicio y transformación, particularmente en el empoderamiento financiero de comunidades tradicionalmente desatendidas. Al frente de SheLends, una plataforma que asesora y acompaña a emprendedores en el acceso al capital, Vinces ha demostrado que el conocimiento y la cercanía son herramientas tan poderosas como el financiamiento mismo.

Con más de una década de experiencia en el ámbito financiero, educativo y comunitario, ha trabajado en organizaciones como el ACE Women's Business Center y el Goizueta Business & Society Institute, liderando programas diseñados para fortalecer negocios emergentes con enfoque en mujeres, minorías y sectores de ingresos bajos o moderados. 

En paralelo, ha incursionado exitosamente en industrias como la construcción y bienes raíces, espacios donde las mujeres aún deben sortear múltiples barreras para destacar. Su experiencia en estos entornos le ha dotado de una visión integral del liderazgo: estratégico, humano y con impacto real.

Vinces sostiene que el liderazgo femenino tiene un poder transformador que trasciende los números y se manifiesta en la creación de comunidades colaborativas. Para ella, el avance de una mujer no debe ser un acto individual, sino una oportunidad para arrastrar a muchas otras consigo. Desde su perspectiva, hablar de finanzas, compartir estrategias y apoyarse mutuamente debe ser parte de una cultura que impulse redes sostenibles entre emprendedoras.

En este contexto, su labor se alinea de forma perfecta con el enfoque de esta edición, que celebra el papel del talento femenino en la evolución del ecosistema empresarial global.

Vinces representa esa nueva generación de líderes que no solo rompe barreras, sino que también construye caminos para que otras mujeres las transiten con confianza, claridad y propósito.

Además de su experiencia profesional, ha demostrado un compromiso constante con el bienestar de su comunidad. Ha sido voluntaria en organizaciones como Hosea Feed the Hungry and Homeless y forma parte activa de la Association of Women’s Business Centers desde hace más de una década, donde impulsa la justicia económica y la creación de oportunidades emprendedoras para mujeres en todo Estados Unidos. Su vocación por servir trasciende lo empresarial, convirtiéndose en un referente de liderazgo con propósito social.

La combinación entre su habilidad para identificar soluciones prácticas y su sensibilidad para comprender las realidades de las mujeres emprendedoras, especialmente en comunidades latinas y minoritarias, le ha permitido diseñar programas efectivos y sostenibles. 

Desde su visión, el liderazgo femenino no solo transforma negocios, sino también contextos familiares y comunitarios. Al empoderar financieramente a una mujer, explica, se genera un efecto multiplicador que impacta generaciones enteras. Así, Vinces encarna el espíritu de esta edición: liderar desde la empatía, la acción y el compromiso real con la equidad.

A través de su trabajo en SheLends, ha impulsado el acceso al financiamiento para diversas comunidades. ¿Cuáles son las principales barreras que enfrentan las mujeres emprendedoras al buscar capital y cómo pueden superarlas?

En mi trabajo con SheLends, me he enfocado en educar y guiar a empresarios de diversas comunidades durante el proceso de acceso al capital. Una de las principales barreras que he identificado es la falta de conocimiento sobre la importancia de las finanzas del negocio y cómo estas impactan su capacidad para obtener financiamiento. 

Además, muchas veces recurren a individuos inescrupulosos para la preparación de sus declaraciones de impuestos, lo que termina afectando negativamente su perfil financiero. Superar estas barreras requiere acceso a educación confiable, asesoría personalizada y acompañamiento continuo para fortalecer la confianza y el conocimiento financiero de las emprendedoras.

Desde su rol en el Goizueta Business Start:ME Acelerador Empresarial, ha liderado programas de apoyo a emprendedores. ¿Qué estrategias considera más efectivas para fortalecer el crecimiento de negocios emergentes?

Desde mi experiencia liderando el Acelerador Empresarial Start:ME, considero esencial que los emprendedores estén en constante formación sobre los pilares fundamentales de un negocio sólido. Esto incluye una estructura legal bien definida y alineada con los requisitos del condado y el estado, una operación organizada y una gestión financiera que vaya más allá de registrar ingresos y egresos: deben comprender sus costos, márgenes de utilidad y flujo de caja. También es clave desarrollar un plan de mercadeo claro, junto con una estrategia de adquisición y retención de clientes. 

La educación continua y el acceso a redes de apoyo son elementos transformadores para los negocios en etapa temprana y de crecimiento.

La educación financiera es clave para el empoderamiento económico. ¿Cuáles son los aspectos fundamentales que toda mujer debe conocer para construir riqueza y estabilidad financiera a largo plazo?

La educación financiera es una herramienta poderosa para lograr independencia y estabilidad. Toda mujer debería conocer cómo reducir deudas de manera estratégica, crear y mantener un hábito de ahorro constante, explorar opciones de inversión y, muy importante, planificar su retiro desde una etapa temprana. 

No se trata solo de generar ingresos, sino de administrar sabiamente los recursos con una visión de largo plazo, que incluya bienestar financiero en los años posteriores a la vida laboral. La tranquilidad del futuro comienza con decisiones informadas en el presente.

Ha trabajado tanto en el ámbito corporativo como en organizaciones sin fines de lucro. ¿Cuáles son las principales diferencias en liderazgo que ha observado entre ambos sectores y qué aprendizajes se pueden aplicar en ambos entornos?

Una diferencia clara es que en el mundo corporativo todo se mide por resultados financieros; el liderazgo está más enfocado en metas, rendimiento y productividad. En cambio, en el sector sin fines de lucro, el enfoque está más centrado en el impacto, en la comunidad, en el propósito. Pero en ambos entornos he aprendido que el liderazgo efectivo tiene que ver con claridad, empatía y la capacidad de comunicar una visión. Lo que funciona en uno se puede aplicar al otro: ser estratégico como en el mundo corporativo y mantener siempre presente el “por qué” humano que impulsa nuestras acciones, como en las organizaciones sociales.

El liderazgo femenino está cada vez más presente en el mundo empresarial. ¿Cómo cree que las mujeres pueden fomentar una cultura de colaboración y mentoría para fortalecer su presencia en el ecosistema emprendedor?

Creo firmemente en que cuando una mujer avanza, puede abrir camino para muchas otras. Es una responsabilidad personal ayudar a otras mujeres a avanzar y crear su propia riqueza personal. La colaboración intencional implica buscar espacios donde podamos compartir lo que sabemos, crear redes genuinas y no tener miedo de invitar a otras a la mesa. 

La mentoría no tiene que ser formal; muchas veces una conversación sincera puede marcar la diferencia. Tenemos que normalizar hablar de dinero, de estrategias, de errores y de logros entre nosotras, sin juicio. Así se construye una comunidad de mujeres poderosas que se apoyan unas a otras.

Además de su experiencia en finanzas y emprendimiento, ha trabajado en el sector de la construcción y bienes raíces. ¿Cómo ha sido su experiencia en industrias tradicionalmente dominadas por hombres y qué consejo daría a otras mujeres que buscan entrar en estos sectores?

No ha sido fácil, pero sí ha sido muy valioso. Al principio sentía que tenía que demostrar el doble para que me tomaran en serio, pero con el tiempo entendí que mi preparación, mi ética de trabajo y mi compromiso hablaban por sí solos. 

Mi consejo es: entra con la cabeza en alto, conoce tu tema a fondo y el valor que aportas, no tengas miedo de hacer preguntas o de ocupar espacios. Rodéate de gente que te respete y que crea en tu visión, y mantente siempre abierta a aprender. No necesitas saberlo todo para empezar, pero sí debes estar dispuesta a crecer.

A lo largo de su carrera ha construido diversas alianzas estratégicas. ¿Cómo pueden las emprendedoras y empresarias generar redes de apoyo efectivas para potenciar su crecimiento?

Las alianzas más fuertes que he construido han nacido de relaciones auténticas. Para generar redes de apoyo efectivas, hay que mostrar interés genuino en el trabajo del otro, compartir recursos, hacer conexiones sin esperar algo inmediato a cambio. Es importante participar en espacios comunitarios, cámaras de comercio, eventos locales, pero más allá de estar presente, hay que involucrarse. 

Una red no se construye con tarjetas de presentación, se construye con confianza. Siempre respalda tus palabras con acciones. Es ahí donde se demuestra el verdadero compromiso.

¿Qué mensaje le daría a las mujeres que aún sienten temor de emprender o de tomar un rol de liderazgo en su comunidad?

El miedo es normal, pero no debe ser una barrera. Muchas veces pensamos que tenemos que tener todo resuelto para comenzar, y la verdad es que el camino se aclara mientras andamos. No tienes que ser perfecta, solo tienes que estar dispuesta. Emprender o liderar no significa hacerlo sola; busca apoyo, conéctate con otras mujeres, y recuerda que tu historia, tu voz y tus talentos son únicos y necesarios. 

El mundo necesita más mujeres valientes construyendo comunidad y cambiando realidades desde donde están.