Liderazgo con Propósito: Impulsando el Desarrollo Sostenible
"El empoderamiento femenino no es solo una causa justa, es una estrategia inteligente para el desarrollo sostenible de toda la región."
Catalina Cajías
Catalina Cajías representa la nueva generación de líderes que están transformando el panorama empresarial y social en Ecuador y América Latina. Como Gente de Éxito, su trayectoria profesional destaca por su capacidad para crear puentes entre diferentes sectores y culturas, impulsando el desarrollo sostenible y el empoderamiento femenino. Desde su rol como Directora de WEF Ecuador, ha logrado impactar a más de 31,000 personas, reunir a 88 conferencistas internacionales y otorgar 60 becas completas para la profesionalización de mujeres.
Su experiencia en el mercado de valores de Estados Unidos y la banca tradicional en Ecuador le ha permitido desarrollar una visión integral del sector financiero, promoviendo la inclusión y la educación financiera como pilares fundamentales para el desarrollo. A través de su liderazgo en múltiples organizaciones, Catalina ha demostrado que el éxito empresarial y el impacto social no son mutuamente excluyentes, sino complementarios.
En esta entrevista, Catalina comparte su visión sobre la evolución del sector financiero, la importancia de la integración regional y el rol fundamental de los valores humanos en el liderazgo corporativo. Su perspectiva única y su compromiso con el desarrollo sostenible la convierten en un referente indiscutible del liderazgo transformador en la región.
Desde su experiencia en liderazgo empresarial y relaciones internacionales, ¿cuáles considera que son las principales oportunidades de inversión en los mercados emergentes latinoamericanos de cara al 2025?
Las principales oportunidades de inversión en América Latina para 2025 se concentran en sectores estratégicos como la innovación tecnológica, la digitalización de servicios financieros, el turismo sostenible y la economía del conocimiento. La región tiene un enorme potencial en áreas como fintech, energías renovables, educación digital y soluciones con impacto social. Asimismo, la integración regional y la cooperación multinacional abren la puerta a alianzas estratégicas que multiplican los resultados, impulsan el crecimiento económico y permiten la internacionalización de empresas, especialmente aquellas lideradas por mujeres.
El turismo, por ejemplo, ha sido uno de los pilares de WEF Ecuador. Representa una industria que dinamiza la economía local, posiciona al país como destino de congresos y eventos internacionales, fortalece la marca país y genera empleo. En mi rol como embajadora de Negocios y Turismo reconocida por MICE/Quito Turismo, destaco que el turismo de reuniones representa el 22% del total a nivel mundial. A escala global, esta industria genera un impacto de 2.8 trillones de dólares, 27.5 millones de empleos y representa el 1.6% del PIB mundial, con presencia activa en más de 180 países. Se posiciona como la décimo tercera economía global y es un dinamizador clave de las economías locales.
Con esta visión, desde Ecuador contribuimos al fortalecimiento del posicionamiento internacional del país como sede de congresos, mejoramos la percepción externa, impulsamos la educación, fomentamos la investigación y generamos empleo directo e indirecto.
¿Cómo evalúa la transformación digital del sector financiero en la región y qué papel juegan las fintech en este nuevo ecosistema económico?
La transformación digital del sector financiero en Latinoamérica es un proceso acelerado y disruptivo, motivado por la necesidad de inclusión, eficiencia, accesibilidad y personalización. Áreas como pagos digitales, créditos, inversiones, seguros y gestión financiera han experimentado una notable democratización, permitiendo que más personas y empresas accedan a servicios financieros.
Las fintech desempeñan un rol protagónico al ofrecer soluciones innovadoras que ayudan a cerrar brechas históricas de acceso, en especial para mujeres y jóvenes emprendedores. La colaboración entre la banca tradicional y las fintech es clave para desarrollar productos más inclusivos y adaptados a las nuevas exigencias del mercado. Esto no solo fomenta una competencia saludable, sino también impulsa la adopción de tecnologías emergentes y mejora la experiencia del usuario.
En su rol como Directora del Women Economic Forum en Ecuador, ¿de qué forma impulsa el empoderamiento económico femenino en un entorno financiero tradicionalmente liderado por hombres?
Desde el Women Economic Forum Ecuador impulsamos el empoderamiento económico femenino a través de una visión con propósito, impacto y expansión. En un entorno financiero históricamente liderado por hombres, trabajamos para abrir nuevos caminos mediante tres pilares clave: educación, innovación y redes de liderazgo.
Promovemos programas de formación de alto nivel, becas en innovación y escalamiento empresarial, y alianzas con universidades e instituciones internacionales que permiten a más mujeres acceder a certificaciones reconocidas globalmente y liderar proyectos transformadores. Facilitamos también espacios de visibilidad, mentoría y networking, fortaleciendo la participación activa de mujeres en foros internacionales, donde pueden compartir experiencias, aprender de referentes globales y conectar con oportunidades de internacionalización.
Nuestro enfoque no se limita al discurso: generamos acciones tangibles. En 2024 reunimos a más de 600 asistentes presenciales, impactamos a más de 31,000 personas en entornos digitales, contamos con 88 conferencistas internacionales —incluidos 8 best sellers— y entregamos 60 becas para profesionalización en licenciaturas, maestrías y doctorados, completas y 100% gratuitas, reafirmando nuestro compromiso con el desarrollo del talento femenino.
WEF Ecuador articula liderazgos colaborativos y multisectoriales que impulsan soluciones como motor de cambio para el desarrollo y expansión de capacidades. Creemos que el propósito da dirección, el compromiso genera impacto y las alianzas construyen futuro.
Bajo el lema “propósito, expansión y sinergias”, proyectamos a Cuenca —nuestra sede 2025— como un eje de inversión con enfoque humano, patrimonial y de cooperación internacional. Esta designación cuenta con el respaldo de la Alcaldía de Cuenca y la Fundación Cuenca, lo que consolida a la ciudad como un destino internacional estratégico para inversiones con enfoque humano, turismo de alto valor, cooperación académica y desarrollo sostenible.
El empoderamiento femenino no es solo una causa justa, es una estrategia inteligente para el desarrollo sostenible de toda la región.

A partir de su paso por instituciones de mercado de valores en EE. UU. y en la banca tradicional en Ecuador, ¿qué tendencias observa en cuanto a la evolución del perfil del inversionista latinoamericano?
El perfil del inversionista latinoamericano ha evolucionado hacia una mayor diversificación, digitalización y conciencia social. Hoy, los inversionistas buscan no solo rentabilidad, sino también impacto social y ambiental, la sostenibilidad y con ella la responsabilidad social son áreas que cada vez cobran mayor importancia para todos los sectores. Hay un creciente interés en inversiones sostenibles, tecnología financiera y emprendimientos liderados por mujeres. Además, la digitalización ha facilitado el acceso a mercados internacionales y productos financieros innovadores, permitiendo que nuevos actores, especialmente jóvenes y mujeres, participen activamente en el ecosistema de inversiones.
En el caso del mercado de valores, dada su alta volatilidad, América Latina aún se encuentra en un proceso de aprendizaje en lo que respecta al manejo del riesgo. Desarrollar una mayor tolerancia a la incertidumbre y evitar la frustración ante eventuales pérdidas es esencial para una participación más madura en estos mercados. Paralelamente, muchos modelos financieros exigen una disciplina constante en el ahorro, pero la falta de hábitos sostenidos puede traducirse en la pérdida de oportunidades y recursos significativos. Este es uno de los grandes retos en los que todavía debemos avanzar desde la base de la educación financiera en la región.
Para mí, invertir no es solo mover dinero, es mover propósito. Y eso comienza por preparar mejor a las personas, brindándoles las herramientas necesarias y ayudándolas a confiar en sí mismas para formar parte de este nuevo ecosistema económico. El futuro de la inversión en nuestra región dependerá directamente de fortalecer el conocimiento financiero y de promover una cultura de adaptación constante.
¿Qué desafíos enfrentan actualmente los líderes del sector financiero frente a una audiencia más crítica, informada y digitalizada?
Los líderes del sector financiero deben adaptarse a una audiencia que exige cada vez más un compromiso real con el desarrollo. Cada vez, por ejemplo, los temas sociales y ambientales pesan más en las decisiones de los usuarios. Si tuviera que resumirlo, diría: transparencia, ética, innovación y personalización. El principal desafío es mantener la confianza en un entorno de cambios tecnológicos rápidos y riesgos globales como la desinformación, la inflación y la recesión. Es fundamental fortalecer la educación financiera, promover la inclusión y desarrollar productos que respondan a las necesidades reales de los usuarios. Además, la gestión del cambio y la resiliencia organizacional son claves para liderar equipos diversos y adaptarse a nuevas regulaciones y expectativas sociales.
Desde su experiencia generando alianzas estratégicas en múltiples países, ¿cómo ve la integración regional como motor de crecimiento para las economías emergentes?
La integración regional representa una oportunidad para América Latina. No se trata solo de una estrategia económica, sino de una vía efectiva para potenciar nuestras fortalezas colectivas. Desde el Women Economic Forum Ecuador hemos comprobado cómo las sinergias entre países pueden convertirse en motores reales de desarrollo.
Cuando unimos capacidades, talento y visiones compartidas, se activa una dinámica que facilita la transferencia de conocimiento, el fortalecimiento del comercio y la construcción de soluciones conjuntas frente a desafíos comunes. Esta integración también nos permite amplificar la voz de América Latina en los escenarios globales, posicionándola como un bloque con liderazgo e influencia creciente.
En este caso, algunos temas complementarios podrían ser la alfabetización tecnológica, la ética digital, el liderazgo con enfoque de derechos, el rol del arte y la cultura en la promoción de los DDHH, o las estrategias de empoderamiento femenino desde la educación no formal.
La cooperación entre ecosistemas empresariales, académicos y sociales no solo abre mercados, sino que genera soluciones compartidas ante desafíos comunes como la desigualdad, el desempleo juvenil y la falta de innovación en sectores clave. Apostar por la integración es apostar por una Latinoamérica más fuerte, conectada y competitiva a nivel global.
¿Qué rol juegan los valores humanos —como la empatía, la colaboración o el compromiso social— en el liderazgo corporativo que usted ejerce y promueve?
Los valores humanos son el eje central del liderazgo corporativo que ejerzo y promuevo. Considero que la empatía permite comprender y responder genuinamente a las necesidades de los equipos y de las comunidades, mientras que la colaboración multiplica resultados y fortalece redes de apoyo, creando un entorno donde todos pueden crecer. El compromiso social, por su parte, asegura que nuestras acciones generen un impacto positivo y sostenible, alineando el desarrollo empresarial con el bienestar colectivo.
En el Women Economic Forum Ecuador, hemos adoptado el concepto de coadyuvar como una filosofía de trabajo: unir esfuerzos, recursos y talentos para el bien común. Coadyuvar implica ir más allá de la cooperación tradicional; es sumar voluntades y capacidades diversas para lograr objetivos que beneficien a la sociedad en su conjunto. Esta visión se traduce en la creación de culturas organizacionales inclusivas, resilientes y orientadas al progreso sostenible.
A través de la educación, la mentoría y la generación de alianzas estratégicas, buscamos coadyuvar al cierre de brechas de género y al empoderamiento de mujeres en sectores clave de la economía. Hemos comprobado que cuando los valores humanos guían el liderazgo, se generan entornos de innovación, creatividad y confianza, esenciales para enfrentar los desafíos actuales y construir un legado de equidad y progreso para las próximas generaciones.
A modo de reflexión, ¿qué mensaje compartiría con las nuevas generaciones de mujeres que aspiran a influir en el mundo financiero y económico de la región?
Hoy ya no se lidera desde el EGO si no desde el ECO, lo que dejamos resonando en las personas. A las nuevas generaciones de mujeres les diría: crean profundamente en su visión y en el poder transformador de su voz. La pasión y la determinación son sus mayores aliados en el camino. Enfrentarán desafíos, pero cada obstáculo es una oportunidad para aprender, adaptarse y crecer. El camino no siempre será fácil, pero nunca olviden que la verdadera fuerza está en la colaboración y la unión de fuerzas. Busquen alianzas, mentorías, y rodearse de personas que sumen a su propósito. Crezcan juntas, empoderen a otras mujeres y compartan el éxito, porque cuando lo hacemos, no solo cambiamos nuestro entorno, sino que transformamos la región. El liderazgo femenino no es una opción, es una necesidad para construir un futuro sostenible, innovador y equitativo. Juntas, somos claves para la prosperidad de Latinoamérica y el mundo.
“Yo creo firmemente el potencial de cada uno, para lograr grandes cosas"
Catalina Cajías personifica la esencia de Gente de Éxito no solo por sus logros profesionales, sino por su dedicación a crear un impacto positivo y duradero en la sociedad. Su filosofía de coadyuvar - unir esfuerzos, recursos y talentos para el bien común - demuestra que el verdadero éxito se mide por la capacidad de generar cambios significativos y sostenibles en beneficio de todos.