"Inspirar a otras mujeres es casi un deber moral del liderazgo femenino"

Una mirada transformadora al liderazgo, la innovación y la equidad de género en el sistema financiero regional

                                                                                    María Laura Mancuso    

María Laura Mancuso ha sido, durante más de una década, una de las voces más relevantes en la transformación digital del sistema financiero latinoamericano. Como cofundadora y presidenta de Fintech Americas, ha liderado la construcción de una comunidad que conecta instituciones financieras, aseguradoras, tecnológicas y emprendedores con una meta clara: acelerar la modernización e inclusión del ecosistema financiero regional. Su enfoque combina visión estratégica, sensibilidad humana y compromiso con la equidad, ingredientes que la han convertido en referente dentro del mundo fintech.

Su trayectoria en Fintech Americas no solo ha sido un ejercicio de innovación constante, sino también de observación crítica de las dinámicas de género que se manifiestan en el sector. Mancuso fue testigo de cómo las mujeres, inicialmente muy presentes en los roles vinculados a la innovación financiera, fueron desplazadas paulatinamente a medida que esas posiciones ganaban prestigio y peso estratégico dentro de las organizaciones. Esta reflexión, basada en experiencia directa, marca una pauta de alerta sobre la necesidad de asegurar que los procesos de transformación tecnológica no se desarrollen a costa de la equidad.

Con estadísticas claras y contundentes, como el hecho de que apenas el 5% del capital de riesgo global se dirige a startups lideradas por mujeres, Mancuso enfatiza los desafíos estructurales que enfrenta el liderazgo femenino. Su enfoque no se limita a la denuncia; propone acciones concretas como la creación de fondos de inversión especializados, mentorías activas y redes de colaboración que fortalezcan la visibilidad, la preparación y el crecimiento profesional de las mujeres en el ámbito fintech.

A través de Fintech Americas, Mancuso ha logrado visibilizar una generación de líderes femeninas que están cambiando el rumbo del sistema financiero en sus respectivos países. Figuras como Cristina Junqueira en Brasil o Aimee Sentmat en Panamá no son, para ella, excepciones aisladas, sino la evidencia de que existe un caudal de talento femenino con capacidad de transformar industrias enteras cuando se le abren las puertas necesarias.

A lo largo de su trayectoria en Fintech Americas, ¿cómo ha visto evolucionar la participación de las mujeres en el sector financiero y tecnológico?

Hace 11 años, cuando comenzamos con Fintech Americas y la innovación en la banca y las fintech aún era incipiente, observamos que muchas mujeres ocupaban puestos clave en el ámbito de la innovación. Lo que sucedió después fue muy curioso. A medida que la innovación dejó de ser un “nice to have” para convertirse en un factor fundamental para la competitividad y la supervivencia de las instituciones financieras, notamos que cada vez menos mujeres mantenían esos roles de liderazgo. Parecía que, a medida que esos puestos se volvían más codiciados, las oportunidades para las mujeres en ellos se reducían.

En cuanto a las empresas de tecnología, vimos que, salvo contadas excepciones, no fueron lideradas por mujeres. En el caso de las fintech, ocurrió algo similar: aunque hoy en día hay más mujeres emprendedoras en el sector, enfrentan un gran desafío, ya que acceder a financiamiento sigue siendo más difícil para ellas en comparación con las fintech lideradas por hombres.

Las fintech han transformado el panorama financiero global. ¿Cuáles son las principales barreras que aún enfrentan las mujeres en la industria y qué estrategias podrían ayudar a superarlas?

Las mujeres en la industria fintech siguen enfrentando barreras significativas, siendo la brecha de financiamiento una de las más grandes. Las estadísticas muestran que las startups dirigidas por mujeres reciben menos inversión de capital de riesgo en comparación con aquellas lideradas por hombres. Según Crunchbase, solo el 5 % del capital de riesgo se destina a startups fundadas por mujeres. Además, se estima que el 73 % de las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs) lideradas por mujeres en América Latina y el Caribe no logran acceder al financiamiento necesario para crecer.

Esta brecha se acentúa aún más debido a la baja representación femenina en puestos de liderazgo, la falta de mentorías activas y la escasa presencia de mujeres en carreras relacionadas con la ciencia y la tecnología.

Estas cifras evidencian la urgencia de implementar estrategias para promover la equidad de género en el financiamiento y liderazgo dentro de la industria fintech en América Latina. Algunas iniciativas clave incluyen la creación de fondos de inversión específicos para mujeres emprendedoras en fintech, programas de mentoría activa y redes de apoyo que conecten a mujeres con líderes de la industria, así como el impulso de becas y programas de formación en tecnología y finanzas. Sin embargo, todas estas acciones requieren esfuerzo sostenido, compromiso y una intención clara de generar un cambio real.

Desde su experiencia conectando instituciones financieras y tecnología, ¿podría compartir casos de éxito o cifras sobre el impacto del liderazgo femenino en la transformación digital?

Tenemos casos increíbles de liderazgo femenino, como el de Cristina Junqueira, de Nubank (Brasil), quien ha liderado la expansión de este banco digital, que desde su fundación en 2013 ha alcanzado 114 millones de clientes a nivel global y una valoración de 50 mil millones de dólares.

Muchos ejemplos afortunadamente se van sumando, de mujeres que, a través de su liderazgo, están ayudando a transformar la industria. Entre ellas se encuentran: Teresa Eugenia Prado González, presidenta ejecutiva de Fundación de la Mujer (Colombia); Ana Margarita Albir Sarmiento, de ADL Digital (Colombia); Silvana Sacchi, gerente de Estrategia de Negocios Globales, Banco Columbia (Argentina); Ana Inés Echavarren, CEO de Infocorp (Uruguay); Aimee Sentmat de Grimaldo, presidenta de Banistmo (Panamá); Mariel Vásquez, Innovation & Growth en HSBC (México); y Noel Zemborain, CEO de Junior Achievement y el programa Mujer Digital. Todas ellas están liderando el cambio y empoderando a las mujeres del sector.

La diversidad en posiciones de alto nivel sigue siendo un reto. ¿Qué medidas considera esenciales para que más mujeres asuman roles estratégicos dentro de las fintech y la banca?

Para aumentar la participación de mujeres en roles estratégicos dentro de las fintech y la banca, es fundamental implementar políticas de inclusión y diversidad. Creo firmemente en el potencial de los programas de mentoría, ya que desempeñan un papel clave en el desarrollo de habilidades técnicas y de liderazgo esenciales para asumir posiciones estratégicas.

Además, contar con una red sólida de contactos dentro de la industria es crucial para el crecimiento profesional y la generación de oportunidades. Las mentorías no solo brindan apoyo y refuerzan la confianza de las mujeres en sus capacidades, sino que también les otorgan algo aún más difícil de alcanzar: visibilidad, tanto dentro de sus organizaciones como en el ecosistema financiero en general.

Cuando las mujeres en posiciones de liderazgo actúan como mentoras, contribuyen a crear una cultura organizacional más inclusiva y a reducir la brecha de género en el sector financiero.

Otras medidas clave incluyen el acceso a financiamiento y capital, impulsando programas que faciliten la inversión en emprendimientos fintech liderados por mujeres. Asimismo, la inclusión de mujeres en los directorios empresariales enriquece la toma de decisiones con una visión más diversa y equitativa.

El liderazgo femenino se distingue por su capacidad de innovación y colaboración. ¿Qué competencias considera fundamentales para que las mujeres destaquen en un entorno altamente competitivo como el financiero?

El mundo financiero es altamente competitivo, pero estamos en una era en la que esta dinámica trasciende la industria y se extiende a todos los sectores y a nuestra vida diaria. Por su naturaleza, el sector financiero está en constante transformación, lo que exige que las líderes se mantengan al día con innovaciones como blockchain, inteligencia artificial, big data y otras tecnologías emergentes.

La capacidad de innovar, adoptar nuevas tecnologías y adaptarse rápidamente a los cambios es clave para el liderazgo femenino. Además, la confianza en su habilidad para negociar y tomar decisiones críticas, a menudo en entornos dominados por hombres, resulta fundamental.

El manejo de datos se ha convertido en una herramienta esencial, ya que permite basar las conversaciones en hechos objetivos. Hoy, la tecnología nos brinda acceso a herramientas que respaldan de manera inequívoca nuestros argumentos, pero es imprescindible conocerlas y saber implementarlas.

La resiliencia también es indispensable, porque el camino no siempre es fácil. Se necesita la fortaleza para levantarse cada día y afrontar nuevos desafíos con determinación.

Pensar “fuera de la caja” es otra habilidad esencial: no solo debemos observar lo que hacen otras instituciones financieras, sino también aprender de otras industrias y adaptar sus mejores prácticas.

Finalmente, existe un deber casi moral de inspirar y empoderar a otras mujeres, allanando el camino para que más de ellas accedan a oportunidades de liderazgo y transformación.

Usted ha trabajado en la comunicación y posicionamiento de instituciones bancarias. ¿Cómo puede la narrativa del liderazgo femenino contribuir a una industria más equitativa y representativa?

La narrativa del liderazgo femenino no es solo una herramienta de comunicación, sino un motor de cambio en la industria financiera. Al visibilizar, promover y celebrar la participación de mujeres en roles estratégicos, contribuimos a la construcción de un sector más justo, innovador y competitivo.

Destacar historias de mujeres líderes en banca y fintech no solo inspira a nuevas generaciones a aspirar a posiciones estratégicas, sino que también ayuda a derribar barreras psicológicas y sociales que han limitado su participación. Esta representación impulsa culturas organizacionales más inclusivas y equitativas.

Las instituciones financieras que comunican activamente su compromiso con el liderazgo femenino envían un mensaje claro sobre la importancia de la equidad de género. Esto no solo mejora su reputación corporativa, sino que también atrae talento diverso y fortalece la confianza de clientes e inversionistas.

Incorporar estos valores en la narrativa del sector promueve un modelo de banca más sostenible, digital y centrado en las necesidades de una clientela diversa. Además, una imagen más equitativa e inclusiva impacta directamente en los consumidores, especialmente en las nuevas generaciones, que buscan servicios financieros alineados con principios de igualdad de oportunidades.

A lo largo de su carrera, ha sido parte de procesos de cambio y transformación. ¿Cuál ha sido el mayor desafío que ha enfrentado como mujer líder y qué aprendizaje le ha dejado?

Ha sido un camino que sigo recorriendo. Al igual que la adaptación infinita de la que hablamos en Fintech Americas, no hay un antes y un después, sino un proceso de evolución constante que continúa y continuará.

No puedo comparar a la mujer que soy hoy con la que fui a mis 20 años; me atrevería a decir que son prácticamente desconocidas entre sí.

Uno de mis mayores desafíos fue creer en mis propias habilidades, expresar mi punto de vista, confiar en mi intuición y, quizás lo más difícil, comprender que incluso aquellas personas que no nos ayudan en el camino terminan siendo parte fundamental de nuestra historia. A veces, son ellas quienes más nos impulsan al cambio: a explorar nuevas áreas, cambiar de trabajo, incluso de país. Todo cobra sentido cuando se mira en retrospectiva.