IV Edición REM: Recursos energéticos & mineros

Todos podemos abogar para que los servicios de salud mental estén disponibles para quien que los necesite

Gracias a su experiencia, el experto ha contribuido en el desarrollo y bienestar psicológico de miles de migrantes a través de diversos programas.

Con más de 30 años de experiencia en el tratamiento y la prevención de la salud conductual cultural y lingüísticamente apropiadas, el Dr. Pierluigi Mancini es uno de los consultores y oradores nacionales e internacionales más solicitados sobre el tema de la salud mental y las adicciones.

En esta entrevista para Factor de Éxito dedicada a la sostenibilidad, se refirió al tercer Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS), enfocado en la salud y bienestar.

Por ello se esforzó en explicarnos qué son las disparidades de salud y porqué están estrechamente relacionadas con una desventaja social, económica y/o ambiental.

La raza o el origen étnico, el sexo, la identidad sexual, la edad, la discapacidad, el nivel socioeconómico y la ubicación geográfica contribuyen a la capacidad de que una persona pueda lograr obtener un buen estado de salud.

Nos comenta que las inequidades en salud se ven afectadas por las condiciones sociales, económicas y ambientales. Para eliminarlas y obtener equidad recomienda desarrollar programas que eliminen la barrera económica para recibir servicios; aumentar la educación sobre enfermedades crónicas para comunidades marginalizadas; proveer acceso a alimentos frescos y saludables; proveer transporte y acceso a la tecnología, entre otros.

En 1999 fundó y dirigió la única clínica latina de salud mental y adicciones en Atlanta,  donde desarrollaron programas de prevención del uso indebido de sustancias en cinco ciudades con miles de niños y niñas latinos, entre otros importantes programas.

Otros de los grandes aportes fue la creación de anuncios de servicio público y documentales bilingües sobre el suicidio, los menores de edad bebiendo alcohol y el uso indebido de drogas recetadas los cuales ganaron seis premios EMMY®.

 

Desde su experiencia, ¿Las autoridades de Estados Unidos hacen lo necesario en materia de salud para la población migratoria? ¿Qué recomendaciones puede dar al respecto?

Los inmigrantes en los Estados Unidos tienen muchos retos para poder acceder servicios de salud.  Además de los retos que tiene la población en general, inmigrantes tienen retos de idioma, financiamiento, entendimiento del sistema médico, conocimiento de enfermedades y alfabetización en salud.

Aunque las leyes de derechos humanos en los Estados Unidos protegen a personas que no manejan bien el inglés y requieren que los proveedores de servicios presten acceso a servicios en el idioma del paciente, muchas veces estas reglas no son monitoreadas y los pacientes terminan con mal tratamiento o sin tratamiento debido.

El reto más grande hoy es la necesidad de personal bilingüe en todos los niveles de servicios de salud. Desde médicos, psicólogos, consejeros hasta el personal administrativo y hasta voluntarios.  La fuerza laboral bilingüe tiene que ser desarrollada inmediatamente.

Yo he llevado dos propuestas a nivel estatal y a nivel federal para arreglar estos dos problemas. 

 

¿Cuál es el papel que deben jugar los empresarios en cuanto a salud del comportamiento?

Las empresas tienen una gran responsabilidad por el bienestar de sus trabajadores. Empleados que sufren de baja o mala salud mental, pueden también sufrir un deterioro de su salud física, aumentos de las reclamaciones por incapacidad y una reducción general de la disponibilidad de la mano de obra, lo que genera costos considerables para el empleador.

Pero cuando se ayuda a los empleados manejar sus retos de salud mental y se invierte en la atención a la salud mental, los empresarios pueden mejorar la salud y el bienestar de los empleados y aumentar la productividad de la empresa y la retención de los empleados.

 

¿Cree que con la pandemia se ha dado más atención a los temas de salud mental?, cuéntenos cuáles son los grandes cambios que usted ha observado.

Durante la pandemia, la salud mental de millones de personas sufrió la consecuencia. El aislamiento social, la incertidumbre, el desempleo, el cambio de las rutinas diarias, la soledad y la falta de ejercicio contribuyeron a este aumento de los niveles de ansiedad y depresión.

Los cambios que se han manifestado debido a estos hechos existen en varios niveles.  En el nivel personal hemos visto a millones de personas abandonar su trabajo, millones de personas pedir ayuda para sus retos de ansiedad y/o depresión.

Muchas universidades perdieron muchos estudiantes debido a la realización de que ahora es posible estudiar y obtener títulos de forma virtual y vimos el aumento de servicios ofrecidos a domicilio.

A nivel profesional hemos visto empresas que ofrecen trabajo 100 % virtual; o una combinación entre trabajo virtual y presencial.  Empresas comenzaron a ofrecer días libres para cuidar tu salud mental; aumento en programas de consejería para los empleados y un poco más de normalización cuando hablamos de retos de salud mental.

También hemos visto el cambio o creación de leyes para permitir consejería virtual; aprobar que consejeros y psicólogos puedan ver pacientes ubicados en estados diferentes de donde se encuentra el consejero o psicólogo, y aumento de medicamentos psicotrópicos para tratar asuntos de salud mental.

 

Coméntenos sobre el proyecto para capacitar a médicos en América Latina que atienden a los más de 4 millones de venezolanos desplazados que llegan a Colombia, Perú, Ecuador, Brasil, Panamá y otros países.

En 2019 me pidieron que dirigiera un grupo colaborativo para crear módulos de capacitación para consejeros de salud mental en Latinoamérica para ayudar a los refugiados venezolanos a superar los problemas de salud mental, mientras también lidiaban con el trauma del desplazamiento.

Las Naciones Unidas estimaron que más de 4,8 millones de refugiados venezolanos habían salido del país, con 3,9 millones en América Latina, el Caribe y los países vecinos de América del Sur, la mayoría de ellos en Colombia.

Debido a la urgencia, producir los módulos de capacitación tenía que hacerse inmediatamente. Entregamos el alcance del proyecto que, para este tipo de proyectos, suele tardar seis meses o más, en un plazo de cinco semanas.

El producto que desarrollamos consiste en un entrenamiento virtual de tres horas dividido en cuatro módulos. Los primeros tres módulos se centran en problemas importantes de salud mental relevantes para los venezolanos que han tenido que salir de su país en contra de su voluntad, en estado de desesperación como la identidad, la depresión, la ansiedad, el trauma y el dolor.

El cuarto módulo está dedicado a los proveedores de atención de salud mental, los psicólogos, los psiquiatras, los consejeros, los asistentes y los voluntarios que dan mucho de ellos mismos para ayudar a otros, pero a veces no se cuidan y terminan sufriendo fatiga emocional.

Los cuatro módulos, desarrollados y grabados individualmente en español y portugués son:

  • Módulo 1 - Migración de la Desesperación y los Efectos en la Salud Mental
  • Módulo 2 - Trauma Psicológico en Latinoamérica
  • Módulo 3 - Poblaciones Especiales en el Tratamiento de las Condiciones de Salud Mental, Incluyendo el Consumo de Sustancias
  • Módulo 4 - Fatiga por Compasión / Desgaste por Empatía

El programa fue muy bien recibido.

 

A nivel individual, ¿cuál es el grano de arena que todos podemos aportar para fortalecer el acceso a los recursos que nos permitan mejorar la salud mental?

Cada uno de nosotros tiene una responsabilidad personal de abogar en cualquier manera que podamos para asegurarnos que los servicios de salud mental y trastornos por uso de sustancias estén disponibles para cualquier persona que los necesite.

La manera que podemos ayudar es diferente para todos.  Hay personas que tienen poder económico y pueden donar fondos a organizaciones sin fines de lucro. Otros tienen capital político y pueden abogar en cambio de leyes, pólizas o reglamentos que evitan que ciertos grupos de personas tengan acceso a servicios de salud mental y trastornos por uso de sustancias.

A nivel personal, tenemos que normalizar la conversación sobre la salud mental. Si nos hemos recuperado de algún problema de salud mental o adicciones tenemos que compartir ese éxito para que otros que todavía están sufriendo también se animen, y busquen ayuda y se puedan recuperar.

 

En la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible se reconoció por primera vez la contribución de la migración al mismo, ¿qué deben hacer los gobiernos para facilitar la migración y la movilidad ordenadas, seguras, regulares y responsables de las personas?

Esta es una pregunta bien compleja que va a requerir varios niveles de gobiernos y organizaciones para implementar soluciones.

Una pregunta que todavía muchas personas no entienden es el por qué: ¿Por qué salen personas de sus países hacia otros?

Si vamos a preguntar qué deben hacer los gobiernos, tenemos que hablar de ambos gobiernos.  ¿Qué puede hacer el gobierno del país de origen para que se vayan sus ciudadanos? Y ¿qué debe hacer el gobierno del país donde llegan para facilitar el éxito de los recién llegados?

Usualmente, el individuo y su familia suelen ser los que sufren, no importa si se quedan o si se van.

Temo que tengo más preguntas que respuestas en este tema.

Si los países que reciben inmigrantes le ofrecen un camino de aculturación y asimilación al nuevo país, ellos van a sacar a ese país adelante.  Hoy en día tenemos una necesidad de mano de obra en muchas industrias, y los países donde están llegando los inmigrantes se beneficiarían en darle la bienvenida y apoyarlos a integrarse a la fuerza laboral.

Finalmente, si me permiten el atrevimiento, quisiera compartir algunas recomendaciones para todos los lectores de cómo podemos cuidar nuestra propia salud mental. 

 1. Mantenga una actitud positiva

2. Practique la gratitud (sea agradecido)

3. Haga ejercicio con regularidad.

4. Dele importancia al sueño

5. Practique la meditación

6. Practique técnicas de relajación

7. Consuma alimentos saludables y comidas con regularidad, y manténgase hidratado.

8. Establezca metas y prioridades.

9. Manténgase conectado con los demás

10. Desarrolle un significado y propósito en la vida